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Ballet de Moldavia


Entradas
 
Compositor:
Léo Delibes

Coreografía:
Arthur Saint-Léon

Libreto:
Saint-Léon y Charles Nuittier
Genero:
Ballet
Fechas:
Desde el 17/06/2008 al 26/06/2008
Teatro:
Príncipe





Pases: M a J a las 20 h. V y S a las 19.30 y 22.30 h. D a las 19 h.

De martes a viernes: 20:30. 30€
Sábados: 20:30. 35€
Domingos: 19:30. 35 €


 

El Ballet Nacional de Moldavia, nace en el año 1.957 en la capital Chisinau, con un grupo de bailarines moldavos que realizaron la carrera de danza en San Petersburgo.

En los primeros diez años, la Compañía incluyó en su repertorio obras bien conocidas como “Giselle”, “ La Bella Durmiente”, “ Espartaco” y “ Copelia” , a la vez que otras grandes producciones como “Carmen”, “ Sonetos”.

Como trabajos nacionales, se incluye el Ballet “Luceafard”, basado en un conocido poema de Eminescu, a la vez que se introducen coreografias clásicas de Petisa, Ivanov, Fokin y Gorski. La producción del ballet de Dirov “La Bayadera” es cuidadosamente recreada por Tatiana Legat y muestra como la Compañía puede manejar perfectamente obras de primera clase y de gran dificultad.

En 1998, el legendario coreógrafo Yuri Grigorovich, viajó a Chisinau para dirigir su versión de “Cascanueces”, el cual fue originalmente representado en el Bolshoi en 1.966.

El Ballet Nacional, ha hecho giras por Rusia, Vietnam, Bulgaria, Italia, España, Alemania, Holanda, Finlandia, Suecia, Noruega, Suiza, Grecia, Rumania, Hungria, Francia, Gran Bretaña y Bélgica.

 

El compositor

Léo Delibes (1836-1891). Compositor romántico francés, estudió composición en el Conservatorio de París, donde obtuvo un primer premio de solfeo en 1850. Fue alumno de Adolphe Adam y un año más tarde también tomó clases de canto, aunque terminó siendo mejor organista que cantante. Delibes alcanzó verdadera fama en 1870 con el éxito de su ballet "Coppélia".

El Ballet

'Coppélia' es un ballet sentimental y cómico con coreografía original de Arthur Saint-Léon para un libreto de ballet de Saint-Léon y Charles Nuittier y música de Léo Delibes. Está basado en una historia de Hoffmann titulada "Der Sandmann" ("El hombre de arena"), publicada en 1815. El ballet se estrenó el 25 de mayo de 1870 en la Ópera de París, con Giuseppina Bozzachi en el rol principal. Sus primeros éxitos fueron interrumpidos por la Guerra franco-prusiana y el cerco de París, pero eventualmente pasó a convertirse en el ballet más interpretado en la Ópera Garnier.

Es uno de los más famosos ballets. Fue creado en un período comprendido entre la culminación de la Era Romántica (que incluyó “La Sylphide” y “Giselle”) y el florecimiento del gran Ballet Imperial Ruso Clásico (“El Lago de los Cisnes”, “La Bella Durmiente” y “Cascanueces”, entre otros). Por varios siglos, desde el reinado de Luis XIV, Francia había sido el centro del mundo de la danza. “Coppélia” marcaría el fin de esa larga etapa de dominación francesa, para ceder el puesto a Rusia.

El argumento

La acción transcurre en una aldea donde viven, entre otros, la traviesa Swanilda, su novio Franz y el juguetero Coppélius. Este último habita en una misteriosa casa donde guarda sus creaciones, desconocidas para el resto: muñecas de tamaño humano.

Acto I. La Plaza de la Aldea

En el pintoresco paisaje que rodea a la plaza principal del pueblo, se destaca una casa misteriosa. En ella habita el Dr. Coppelius, personaje extravagante, rara combinación de científico y mago, objeto de curiosidad y burla por parte de los aldeanos.

A su balcón asoma una bella adolescente, impasible lectora, llamada por todos Coppelia.

La joven Swanilda llega bailando ante la casa del Dr. Coppelius y trata de llamar la atención de Coppelia, quien permanece seria e inmóvil, los habitantes de la aldea creen que esta extraña muchacha es hija del viejo artesano-mago y no es otra cosa que la más prodigiosa autómata concebida por su genio.

Su notable perfección atrae la mirada del ingenuo Franz y lo impulsa a su conquista, éste ignora que sus galanterías son observados por su novia Swanilda, que sale de su escondite persiguiendo una mariposa, Franz la atrapa y la clava en su solapa, la joven le reprocha este gesto y le recrimina su interés por Coppelia.

La riña de los novios es interrumpida por los aldeanos. El Alcalde del pueblo llega a la plaza anunciando la promesa del señor de la comarca de entregar una rica dote a las jóvenes que hubieran de contraer nupcias en esta ocasión.

Siguiendo una antigua tradición Swanilda recibe una espiga de trigo, si vibra al ser agitada indicaría boda cercana y amor fiel. Celosa Swanilda baila con sus amigas y Franz danza con otra joven las Czardas, su prometida enojada se aleja acompañada de sus amigas.

La plaza queda luego vacía y los amigos de Franz proyectan burlarse del Dr. Coppelius, quien sale de su casa. El anciano molesto por las travesuras pone en fuga a los jóvenes, dejando caer distraídamente una llave. Swanilda y sus amigas la encuentran y movidas por la curiosidad , entran a la casa.

Regresa Coppelius, buscando afanosamente la llave y descubre la puerta abierta de su casa y se precipita adentro furioso. En tanto Franz, creyendo lejos al Dr. Coppelius, se introduce en la casa por la ventana, empeñado en la conquista de Coppelia.

Acto II. Interior de la casa del Dr. Coppelius

Las muchachas entran furtivamente a la tenebrosa casa del Dr. Coppelius, quienes avanzan atemorizadas por el silencio y penumbra del recinto.

Sorpresivamente los muñecos inventados por el Dr. Coppelius cobran movimiento. Alentadas por el descubrimiento, las jóvenes revisan la casa hasta descubrir tras un armario, a la hermosa Coppelia, imperturbable en su lectura. Swanilda se acerca y se sorprende al ver que la niña no responde a sus saludos; ella no parpadea ni respira, descubriendo que sólo es una muñeca mecánica.

En medio de la algarabía Coppelius irrumpe furioso y expulsa a las intrusas, excepto Swanilda que logra ocultarse en el camarín de Coppelia ocupando su lugar En la ventana se observa la silueta de Franz y sorprendido por el indignado viejo, le confiesa que ama a su "hija" Coppelia y que desea casarse con ella.

Iluminado por una idea, Coppelius se finge cordial y hace beber a su huésped un licor narcotizado; Franz cae sin sentido y el Dr. trae a su muñeca (Swanilda en realidad) y consulta a un antiguo libro de magia y alquimia, para transferir la vitalidad del joven a su amada Coppelia. Swanilda secunda las operaciones y finge pasar gradualmente desde el movimiento mecánico a una radiante vitalidad humana.

Ante Coppelius, encantado y alegre, ejecuta dos brillantes danzas (española y escocesa), tras la llegada de la Aurora y cansada del juego, pone caprichosamente todo su laboratorio en desorden y despierta a Franz, quien al recuperar el conocimiento, reconoce a su novia tras la imagen de Coppelia y comprende su auténtico amor.

Los dos jóvenes se van felizmente reunidos, mientras que Coppelius queda sin consuelo abrazando tristemente a su muñeca.

Acto III

En la plaza del pueblo se preparan para celebrar las bodas de Swanilda y Franz, tras la llegada de la pareja se presenta el Dr. Coppelius exigiendo justicia. Arrepentidos, los jóvenes le ofrecen su dote para compensar los daños sufridos en su laboratorio, pero el Alcalde del Pueblo le entrega una magnífica bolsa repleta de monedas de oro, lo cual conforma al anciano.

El pueblo celebra felizmente la boda con una magnífica fiesta.